EL SENTIDO Y PROPÓSITO DE DORMIR Y DESPERTAR, DE SER ESCLAVOS Y LIBERARNOS

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Los juegos de la mente para conservar el dominio tirano sobre el ser humano, y el poder de la consciencia para liberar.

 

RETIRO MISTICO ESPIRITUAL MILAN 25 al 28 nov Introducción de Alverto: la naturaleza del potencial humano

Hace muchos años que nos conocemos con Elián. Si nos detuviéramos a observar distintos momentos de mi vida y la de Elián, podríamos afirmar que hemos tenido momentos en que hemos sido muy buenos y otros que hemos sido muy malos.

Pero esa observación sería mentira. Porque el ser humano no nace bueno ni malo. Nacemos con una posibilidad en la vida, y es la única posibilidad que tenemos: La de florecer, amar, volar y disfrutar. Pero en el proceso de la vida aparece la educación, la religión, la familia, la moral; la imposición de cómo debemos ser, y la idea que cometemos errores, que no cumplimos las expectativas de nuestros padres; y es así como nos desconectamos de la esencia con la que llegamos, nos olvidamos que somos una semilla con una tremenda posibilidad de florecer, y nos quedamos reducidos a una cosa, a un mecanismo, a una mente que ha acumulado todo tipo de hechos, de juicios, de rechazos. Y ante semejante desgracia, parece ser que la conciencia, respetando su naturaleza pura e inocente, se duerme; como si eligiera preferiblemente dormirse antes que seguir despierta ante semejante desgracia.

Todos nos hemos dormido. Y seguramente estamos todos aquí ahora mismo, porque estamos en un proceso de despertar nuestra conciencia, como si quisiéramos volver atrás, al punto en el cual perdimos la inocencia. Pero estamos rodeados de tantas cosas, tantas personas que opinan y que nos coaccionan, que creen ser dueños de nuestro destino. Como si las familias, los gobiernos, los políticos y los religiosos estuvieran todos de acuerdo para no permitir que seamos libres.

Seguramente, como nos ha pasado a Elián y a mí en distintos momentos de la vida, a lo mejor te ha pasado a ti, que has hecho cosas que puedes considerarlas malas, incorrectas, cosas que quizás no debíamos hacer, pero si observamos en lo profundo, estábamos tratando de de encontrar una salida; en algunos momentos nos volvimos locos, probamos de todo; y cada uno elige el camino que puede para tratar de alcanzar la libertad. Algunos a través de las drogas, otros a través del trabajo, de los hobbies, a través del dinero, del sexo, de todo tipo de relaciones superficiales o tóxicas; cada uno está tratando de escapar de la cárcel a la que acabó confinado, nosotros también. Buscamos muchas posibilidades, hasta que encontramos la manera de fugarnos.

Este encuentro es como un encuentro de presidiarios. Nos encontramos con muchos presos aquí en Milán que están interesados y tienen la inquietud de descubrir de qué manera se pueden fugar de la cárcel que cada uno inconscientemente ha construido en su propia Vida,  y nosotros estamos aquí porque tenemos un poco de experiencia en eso.

Quizás es lo único o como mínimo, lo más importante que podemos entregar en este encuentro: Dar las claves de cómo fugarse de la cárcel sin morir en el intento. Incluso disfrutando perdidamente el proceso.

Una de las opciones que hemos observado en los seres humanos para poder liberarnos de la cárcel es la espiritualidad, la terapia, el crecimiento personal, el desarrollo humano; pero resulta ser que todos esos caminos que elegimos no nos llevan precisamente a liberarnos de la cárcel, sino que en tal caso crean celdas más confortables, más bonitas; crean cárceles que tienen más posibilidades de movimiento, por ejemplo, con piscina, con pista de tenis, campo de fútbol; yo estuve en una prisión que tenía todo esto, hasta cine teníamos en la cárcel. Pero sigues estando en la cárcel. En la cárcel puede haber sala de espectáculos, de hecho que íbamos a tocar música, a cantar, había una iglesia si querías ir a rezar, taller de manualidades, de creatividad, de pintura. Las cárceles son un reflejo justamente de cómo estamos viviendo los seres humanos.

Y en este intento de querer liberarnos, un intento genuino del ser humano, nos olvidamos, o quizá no nos dimos cuenta que, de lo que nos tenemos que liberar es justamente de nosotros mismos. Porque la cárcel no está afuera. Está dentro. Si te liberas de esa cárcel, te liberas de todo.

Liberarse de uno mismo es justamente la tarea más desafiante que existe para cualquier ser humano.

Tuve un compañero en prisión que me dijo varias veces que no quería salir de la cárcel, porque decía que ahí lo tenía todo, no tenía que robar, no tenía que hacer estafas; ahí le daban la comida, le daban todo; se acomodó, se acostumbró. “Si salgo para sobrevivir, tengo que arriesgar” me dijo; “Y luego volver aquí”.  Es como salir para volver a entrar, y estoy seguro que muchos de nosotros hemos emprendido de alguna manera un camino de salida de la cárcel, pero no sabíamos que el diseño de ese camino lo había hecho la propia mente, que es la cárcel; Y hemos elegido inocentemente ese camino creado por la mente para salir, y resulta ser que el camino volvía a entrar, Incluso el camino espiritual es un camino que te puede permitir aparentemente salir para volverte a meter en la cárcel.

Porque hemos construido una espiritualidad totalmente adaptada a la personalidad, respetuosa del yo, que sirve para maquillar y decorar un ego que vive en un infierno.

Entonces, para ir profundizando en este retiro y a través de este encuentro que estamos teniendo ahora, quería justamente transmitir la importancia que tiene el coraje y el valor de mirarnos. Poder ver cuál es nuestra cárcel. Aquí estamos atrapados.

Porque así es como comienza el camino de la conciencia. Muchos maestros han dicho que para despertar la conciencia, lo primero es que la conciencia tiene que mostrarte en donde estás atrapado. Sí, a través de la conciencia, no puedes ver su propia cárcel, a través de la mente no puedes ser tu propio carcelero. Significa que estás identificado con ser un prisionero.

Si cualquiera te dijera ¿Quieres salir de la cárcel? Y tu respondieras: “¡Cárcel! ¿qué cárcel? Si yo soy libre, tengo mi casa y el trabajo, viajo, voy donde quiero” Entonces no ha visto la cárcel, estás identificado con ella. Cuando podemos ver cara a cara cuál es la cárcel es cuando la conciencia empieza a despertarse de verdad. Desde la conciencia emprendemos un plan de salida.

La conciencia nos va a guiar, pero no por un camino de retorno a la cárcel.

El inconveniente o el problema que se presenta en esta posibilidad de liberarnos, Es que la conciencia tiene un guía con dos cualidades que el ser humano ha desestimado, ha olvidado, o ha anulado; es como si la conciencia nos dijera “sin el despertar de estas dos cualidades no te puedo guiar a ninguna parte” La conciencia nos guía en el camino de la libertad, a través de la confianza y del amor.

Hay muchos presos en este momento en el mundo, que cuando se enteran de esto, se dicen a sí mismos: ¿Para ser libre tengo que reactivar la confianza y el amor?  Uffff… Prefiero quedarme donde estoy. Si ya lo había declarado como algo imposible al hecho de amar y ser amado, si ya he visto que la confianza no sirve para nada.

Entonces quiero dejarte esta pregunta para comenzar: ¿Y si la libertad dependiera estrictamente de que vuelvas a confiar y que vuelvas a amar de verdad?

Parece ser que la confianza. En la mayoría de los casos está primero. Parece ser que uno primero confía y luego puede amar.

Cada vez que a un niño le transmites tu confianza, el niño percibe que le amas. La confianza sale hacia fuera y cuando llega al otro, el otro no lo percibe como confianza, lo percibe como amor.

Es por eso que en estos retiros priorizamos el hecho de que podamos crear un vínculo de confianza.

Que puedas descubrir y saber por ti mismo, por ti misma. ¿En dónde estás ahora? ¿Con quién estás? ¿Qué es lo que estamos haciendo aquí? ¿A qué Nos dedicamos?

Y si durante el proceso, ya sea de un retiro o de varios, podemos unirnos en la confianza. Se puede abrir la posibilidad también de que nos unamos en el amor.

Vamos a utilizar todos los momentos que compartamos; ya sea con palabras o con música, para establecer un vínculo contigo.

No venimos aquí a enseñar ni a dar fórmulas magistrales, es realmente muy simple lo que hemos venido a hacer, a estar.

Porque sabemos y confiamos, que si algo realmente importante ha ocurrido en nuestras vidas, esto va a ser transferido a todas las personas. Si a Elián o a mí no nos ha pasado nada importante en relación a la libertad, podríamos mostrar las mejores técnicas, usar las poderosas medicinas, dar los mejores discursos, pero te estaríamos dando solamente ideas.

Y a lo que hemos venido, es a exponernos en presencia para poder inspirar la posibilidad, la capacidad que cada ser humano tiene de liberarse, por sí mismo, de sí mismo; a través de un proceso pacífico, amoroso, equilibrado, Sensato.

El inadaptado que llevamos dentro quiere acabar con todo cuanto antes y romper con todo, porque estamos hartos.

Pero todo movimiento agresivo o violento, que hagamos, aún buscando la libertad, no va a facilitarnos la salida en libertad.

Todo lo que atacamos o lo que queremos destruir acaba convirtiéndose en una nueva cárcel.

Si me permiten… es tan simple, es tan sencillo. Es tan divino este proceso de liberación, que si desapareces tú desaparece la cárcel.

Desaparecer significa desidentificarnos de nuestra propia mente. Significa dejar de ser lo que creíamos que éramos,

Y cuando eso ocurre adentro de un ser humano, todo lo que está afuera, y que nos está coaccionando o atrapando, se empieza a disolver.

Cuando la luz se enciende, la oscuridad se va. Cuando la verdad se manifiesta, la mentira se aparta.

Estamos en eso.

En este comienzo del retiro quería transmitir esto, que no hace falta pelearse con nadie. La libertad es un proceso suave y delicado. Pero también es firme y contundente, no hay ninguna manera que te puedan detener; cada paso que das no hay vuelta atrás, pero no necesitas ir en contra de nadie, es muy sencillo. Estás yendo a favor de ti, los demás pueden interpretar que estás yendo en contra de ellos, pero no es así.  Yo estoy yendo a favor de mí, no hay ninguna parte de mí que esté pensando en ir en contra de todos estos que están yendo en otra dirección, ni se me ocurre pararme con ninguno de ellos a decirle: “Oye, vamos para allí”; ni se me ocurre hacer una reunión con todos ellos para decirles: “Están yendo en la dirección equivocada”, no es necesario, porque la libertad es algo individual, no es algo social. Todo lo social es una consecuencia natural de lo que ocurre a nivel individual.

Es cierto que si muchos estamos adquiriendo, por propia decisión, querer alcanzar la libertad en otra dirección hacia dónde va la sociedad, se va crear una masa crítica de gente que está buscando la libertad de otra manera. Y eso, inconscientemente se va trasladando a otros seres humanos. Y por otro lado, nos llena de alegría y de entusiasmo ver que otros también están buscando la libertad.

En alguna medida podemos definir que este retiro es un encuentro de gente que está buscando su libertad, cada uno está haciendo su manera. Y nos venimos a reunir para compartir este hecho maravilloso.

Y cuando la gente viene aquí, que por lo general no se conocen de nada, se conocen aquí, hacen amistades y dicen: “Nos estamos encontrando gente que estamos buscando lo mismo”. Yo no sé cómo hace este Facebook o Google con sus algoritmos para enviar la publicidad, para que la gente se entere, a gente que quiere ser libre. Porque esas no son preguntas que están ahí en las redes sociales. Cuando defines tu perfil no te preguntan ¿Quieres ser libre?

¿Cómo hace el algoritmo para enviar los mensajes justamente a personas que están en este proceso?

Esta es una de las características que nos definen y que nos unen a todos los que nos encontramos en este espacio.

Y para terminar esta introducción. Hay una clave para poder alcanzar la libertad: Y es que tú no la vas a alcanzar. Sino que te va a llegar, y lo único que puedes hacer es ponerte a disposición de todo lo que esa energía de la libertad venga a hacer en tu vida, sea lo que sea, cualquier cosa. Esa disponibilidad a que la libertad por sí misma te saque del lugar donde estás tiene un nombre, se llama ENTREGA.

Entrega, rendición, darse totalmente, dejar de controlar; muchas palabras y expresiones que representan lo mismo, es como decir: ¡Esto no está en mis manos!  Y si todo está en las manos de esta sabiduría infinita y eterna de la libertad, todo va a ir maravillosamente bien, porque el proceso de libertad individual de un ser humano no está guiado por la mente. Está guiado por el misterio.

Alverto

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Anthony

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